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TRABAJAN PARA CONSERVAR EL IMPENETRABLE CHAQUEÑO
El impenetrable chaqueño, refugio de especies
en peligro de extinción, como el yaguareté y el tatú carreta, y lugar de residencia
de comunidades aborígenes y criollas se encuentra actualmente amenazado debido a los
grandes desmontes. En esta extensa área donde la vida de su gente depende de los recursos
que les brinda el bosque nativo, un equipo de la Fundación Azara trabaja en pro de su conservación.
La ecorregión del Chaco Seco, con sus bosques de quebracho y
su fama de impenetrable, es tam-bién el hogar de especies en peligro de
extinción a nivel mundial como el yaguareté y el tatú carreta, y de
especies amenazadas como el tapir, el oso hormiguero y el chancho quimilero, pecarí endémico de esta ecorregión.
En estos bosques distintas etnias de aborígenes
cazadores-recolectores migraron mucho antes de la llegada de los
españoles, movidos por la gran oferta de caza que ofrecía la zona. De
esta carac-terística deriva su nombre: chacu en quechua significa lugar
de cacería.
Actualmente las principales amenazas de estos bosques son los
desmontes, producidos para la expansión de la frontera agrícola, la
explotación forestal y la ganadería, peligrando así el futuro de una de
las zonas con mayor biodiversidad del planeta.
Alertados por esta problemática, un equipo del Área de
Biodiversidad de la Fundación de Historia Natural Félix de Azara,
trabaja en el proyecto Chaco Seco, coordinado por el naturalista Juan
Carlos Chebez, con el objetivo de consolidar un corredor biológico de
flora y fauna.
Como primera etapa del proyecto se apunto a realizar, con la
Dirección de Fauna de la Provincia de Chaco y la Dirección Nacional de
Fauna, el plan de manejo del Parque Natural Provincial Fuerte Esperanza,
ubicado en la provincia de Chaco, en el centro del nombrado corredor.
Este Parque fue creado para proteger la porción más austral
de bosques de quebrachos blanco y colorado santiagueño asociados con el
palo santo.
El plan de manejo tiene como fin dar las bases para la
correcta puesta en marcha y manejo del parque, y debe ser sometido a
discusión por los distintos organismos de la provincia y por las
comunidades vecinas al área. El primer taller de discusión participativa
fue realizado en la ciudad de Resistencia, y el segundo taller esta
proyectado para realizarse en la localidad de Fuerte Esperanza, lindante
con el parque, en medio del impenetrable chaqueño.
La ubicación de esta área protegida y sus características
hacen que sea una pieza fundamental del corredor, cuya función es la de
lograr una continuidad de monte, que permita que los animales se sigan
desplazando de norte a sur y viceversa, en su continua búsqueda de agua,
la cual es escasa en toda el área. Para esto necesitan tener un bosque
donde refugiarse y encontrar alimento. Así mismo la existencia de un
corredor biológico beneficia a las comunidades aborígenes y criollas,
que actualmente se valen de los recursos del monte para sobrevivir, por
eso es indispensable su participación en los proyectos de conservación
que se desarrollen en el área. También resulta vital para este trabajo
la participación y compromiso de los diversos sectores que tienen
influencia en la región.
Este es solo el comienzo de un arduo trabajo, pero los
beneficios prometen ser muchos, para muchos.
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