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BUSCAN LA PRIMERA BUENOS AIRES
LA CIUDAD PERDIDA
La primera fundación de Buenos Aires por Don Pedro de Mendoza, con unos
1.500 hombres y unas pocas mujeres, encierra al día de hoy más
enigmas que certezas. No se sabe dónde estuvo emplazada
realmente, su fecha tampoco es demasiado precisa y lejos de
haber sido una ciudad su apariencia habría sido la de un
rancherío precario, improvisado e infecto. 470 años después de
aquel histórico acontecimiento un grupo de científicos está
tratando de develar algunos de esos tantos enigmas.
A 470 años de la
llegada del adelantado Don Pedro de Mendoza a la cuenca del Plata, el
único dato preciso es que fue en el año 1536, pero el sitio exacto en el
que se asentaron los españoles es al presente un verdadero misterio.
Es así que un equipo
multidisciplinario de cientí-ficos de la Fundación Azara, la Universidad
Mai-mónides y el Centro de Arqueología Urbana de la Universidad de Buenos
Aires auspiciados por la Fundación San Jorge se encuentra desarrollando
un proyecto para buscar aquella primera Buenos Aires, con el objetivo de
develar tanto misterio y aproximarse un poco más a la verdad histórica.
En ese marco un grupo
dirigido por el arqueólogo Marcelo Weissel comenzó la primera etapa de
sus trabajos con una serie de excavaciones en la zona de La Boca, a
orillas del Riachuelo.
Aunque hasta ahora no
hay resultados definitivos, están buscando localizar la existencia de
una península que habría tenido cinco metros de altura sobre el nivel
del Riachuelo, y que podría haber sido utilizada como lugar de
desembarco y asentamiento.
Después de 20 años de
arqueología urbana en la gran ciudad no hay pruebas en los lugares que
siempre se tomaron como hipotéticos. Lo que sí se sabe es que al parecer
el primer asentamiento no estuvo en las tierras altas, como el Parque
Lezama, sino en las zonas más bien bajas.
Desde el barrio de
Nueva Pompeya pasando por el Parque Lezama hasta Belén de Escobar,
varios son los sitios que se han sido propuestos como candidatos de la
primera fundación.
Para precisar el sitio
los investigadores están teniendo en cuenta que el cauce del río ha
cambiado y que hubo un proceso de transformación muy fuerte en el
terreno. El retroceso del mar hace 3.000 años fue lento, dejando una
amplia bahía lo que conforma la actual cuenca baja del Riachuelo.
No sólo el lugar es
problemático, la fecha exacta también presenta sus dudas. Se sabe que la
fundación fue en el año 1536, aunque durante mucho tiempo se pensó en
1535. Pero el empresario Eduardo Madero confirmó el año, tras hallar
documentos que demostraban que Mendoza para 1535 se encontraba aún en
España. El año es 1536, pero el día es impreciso. Tal vez comenzaron a
desembarcar el 2 de febrero y terminaron el 3 o el 4, y por eso no hay
acuerdo, aunque oficialmente se fijó el 2 de febrero, día de la
Candelaria.
La Buenos Aires de
Mendoza estuvo poblada por cinco años, hasta 1541, y para entonces eran
muy pocos habitantes.
El asentamiento que
establecieron los españoles inspiró a escritores como Manuel Mujica
Lainez, Enrique Larreta y Jorge Luis Borges, entre otros, pero lejos de
ser un lugar cargado de romanticismo como lo representa la literatura
habría sido un rancherío precario, improvisado e infecto, donde los
españoles se instalaban cuando no estaban en sus barcos. La expedición
del adelantado Don Pedro de Mendoza estuvo compuesta en su mayoría por
conquistadores de la nobleza y soldados contratados. La primera Buenos
Aires fue el desembarco para iniciar la exploración y la conquista.
Aún la primera Buenos Aires está llena de enigmas a develar,
pero muchos mitos se empiezan a desplomar, y lo que muchos aprendimos en
la escuela acerca de la fundación de Pedro de Mendoza, por estos días no
parece ser tan cierto…
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