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Sr. Director:
Con respecto al artículo publicado en
la revista VIVA, fechada el 11 de enero del corriente referente a la
sección mascotas, con título "Melodiosos", consideramos que la promoción
de la compra de animales silvestres en cautiverio perjudica sus
poblaciones naturales y a los ambientes en los que habitan.
Si bien en el artículo se habla de
animales provenientes de criadero, es bien conocida la importancia del
mercado ilegal de flora y fauna silvestres y las dificultades de su
control.
El cardenal amarillo es una especie en
serio peligro, que está en ese estado por la destrucción de su hábitat
natural, el mal uso de agroquímicos y fundamentalmente por la gran
presión de caza ilegal que abastece el mercado de mascotas. Su belleza y
su hermoso canto es en esta especie la causa de su captura.
Salvar al cardenal amarillo es
conservar su ambiente y educar sobre el valor de las aves en libertad.
Consideramos peligrosa la sugerencia de
la suelta de pájaros en cualquier condición. La reintroducción es
solamente beneficiosa para la especie cuando se realiza en un ambiente
adecuado para el desarrollo de sus poblaciones, previo estudio de su
factibilidad y teniendo en cuenta detalles técnicos relacionados con la
adaptación al medio, la variabilidad genética y el estado sanitario,
entre otros. Las técnicas de cría para este caso deben ser tales que
posibiliten su inserción en la vida silvestre. Por eso mismo dichas
iniciativas deben organizarlas organismos oficiales o personas o
entidades acreditadas al efecto bajo es-tricto control oficial por
tratarse de especies amenazadas de extinción.
Debido a que el cardenal amarillo es un
especie en peligro típica del espinal entrerriano está protegido por un
decreto de la provincia de Entre Ríos que lo declara monumento natural
provincial. La Fundación de Historia Natural Félix de Azara ha cursado
notas a la legislatura de Entre Ríos para solicitar que este decreto
sea refrendado por una ley provincial y lograr que esta protección legal
se refuerce. Además estamos alentando la creación de algún tipo de área
protegida en la mítica “Selva de Montiel”. Uno de los últimos bastiones
de la especie aún desamparada. De poco servirá criar especies que no
tengamos luego donde soltarlas.
Las aves silvestres son maravillosas y
tienen cantos melodiosos, pero es hora de que el ser humano deje de ser
egoísta y se permita gozar al contemplarlas en su marco natural y su
libre vuelo.
Debemos tomar conciencia que no somos los únicos que estamos en el planeta, que
tenemos que com-partirlo y somos responsables de su conservación.
Gestión Selva de Montiel
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