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En respuesta a la nota “El túnel del Urugua-í una
obra energética, económica y
ambientalmente muy positiva” del Prof. Carlos Andrés Ortiz, publicada
en Misiones On-Line el 31 de julio de 2003, la Fundación de Historia
Natural Félix de Azara desea efectuar las siguientes aclaraciones a la
opinión pública.
La posición
de la Fundación frente a dicha obra está, según creemos, claramente
expuesta en la nota publicada el pasado 5 de julio en el diario “El
Territorio”, nota que tanto encolerizó al mencionado profesor. No
vemos necesario por tal motivo reproducirla aquí. Hacer pública una
opinión puede generar debates enriquecedores y serios; o provocar una
catarata verborrágica de conclusiones apresuradas, imputaciones vagas y
descalificaciones ligeras. Estas últimas, lamentablemente, son las que
pueblan el escrito del profesor Ortiz, incluyendo además sospechas de
oscuras elucubraciones que por lo absurdas se descalifican solas.
Una
de las dudas que más parece inquietar al mencionado profesor, es de fácil
resolución apelando a una de las herramientas de investigación más
cercanas, esto es un buscador en Internet. Tipeando “Fundación de
Historia Natural Félix de Azara” se hubiese enterado de por lo menos
dos cosas:
1)
Que la Fundación de Historia
Natural Félix de Azara es una organización no gubernamental y sin
fines de lucro destinada a contribuir con la conservación de la
naturaleza, el desarrollo de la ciencia y el adecuado uso sustentable de
los recursos naturales en América Latina. Que creada el 13 de noviembre
del año 2000 apoya proyectos de investigación y conservación; edita
libros, monografías, guías de campo y publicaciones periódicas;
organiza bases de datos, una biblioteca especializada y un moderno museo
de historia natural; fomenta la gestión y la educación ambiental, la
divulgación científica y los trabajos vinculados a la historia y la
filosofía de la ciencia; contribuye a la formación y conservación de
colecciones; efectúa exposiciones; realiza trabajos de campo; organiza
y auspicia congresos y jornadas; da cursos y conferencias; y en pocas
palabras desarrolla todo tipo de emprendimientos que contribuyan al
estudio y la conservación de naturaleza. Que interactúa con más de
400 instituciones en todo el mundo y ha establecido más de una decena
de convenios de cooperación con organizaciones nacionales e
internacionales. Que tiene un consejo asesor compuesto por profesionales
de reconocida trayectoria y un equipo de trabajo conformado por unas 140
personas (entre personal permanente, temporario y voluntarios). Y que
para alcanzar sus fines busca el consenso entre los distintos sectores
de la sociedad -organismos gubernamentales y privados, instituciones
académicas y sociales, etc.- y cuenta con el apoyo de organismos
internacionales, empresas, fundaciones y donantes particulares. Prof. Carlos
Andrés Ortiz: ¿a instituciones serias como esta Usted califica de
simples sellos de goma? Invitamos a que el lector saque sus conclusiones
visitando nuestra página web: www.fundacionazara.org.ar
2) Que el nombre Félix de
Azara, al lado del cual el Prof. Carlos Andrés Ortiz coloca
irrespetuosamente signos de exclamación e interrogación, es igual al
de la calle en que se emplaza nada menos que la Casa de Gobierno, y
recuerda a
un verdadero ilustrado del siglo XVIII que se mostró deseoso de
adquirir conocimientos y mejorar el mundo que lo rodeaba; así lo
manifestó claramente durante su actuación en la región rioplatense
entre 1782 y 1801. En esos años se dedicó a los estudios zoológicos
(particularmente de aves y mamíferos), geográficos, cartográficos,
etnográficos e históricos. Fue un verdadero precursor de los
naturalistas sudamericanos del siglo XVI
Nadie
sensato puede oponerse a la utilización racional y sostenible de los
recursos naturales misioneros, ese que generaría riqueza verdadera a
las comunidades locales, sacándolas de la miseria, que tanto preocupa
al profesor Ortiz. El otro modelo, la explotación irracional y
cortoplacista, vuelve a esas comunidades más pobres que antes,
perdiendo para siempre sus valiosos y frágiles recursos naturales,
pagando siempre todos los costos sin ver ningún beneficio. Este queda
reservado para los pocos que hicieron el negocio, y claro está, para
sus voceros de prensa.
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