Los recientes análisis
filogenéticos sobre reptiles escamosos y el descubrimiento de nuevos
fósiles cretácicos han reavivado la discusión sobre el
origen y la filogenia basal de las serpientes. Tradicio-nalmente se sostiene
que las serpientes se habrían originado a partir de pequeños lagartos fosoriales, probablemente varanoideos, y los grupos de ubicación más
basal estarían caracterizados por sus cos-tumbres subterráneas
y restricciones en el tamaño y forma de sus presas. La evolución
estaría dada por un aumento progresivo de la abertura bucal y la capacidad
de ingestión de presas de mayores dimen-siones y de formas diversas. Sin
embargo, análisis recientes demostrarían que las serpientes y
los mo-sasauroideos (grandes lagartos marinos del Mesozoico) constituirían
un clado, y el grupo de ubicación más basal sería el de
los paquiofidios marinos del Cretácico. Esta propuesta sugiere que las
formas ancestrales de serpientes eran acuáticas o terrestres y habrían
poseído una amplia abertura bucal, de modo que las costumbres subterráneas
y restrictivas se habrían adquirido secundariamente en la evolución
del grupo. Dinilysia patagonica es una forma primitiva de serpiente
del Cretácico Tardío de Neuquén y Río Negro que
evidencia que tempranamente en la evolución del grupo se desarrollaron
di-versos tipos ecológicos, uno de los cuales estaría representado
por serpientes parcialmente terrestres de superficie, de dimensiones considerables
y con capacidad para consumir presas múltiples de pequeño a mediano
tamaño. |