NATURALEZA Y CAMBIO
EN LA TRANSICIÓN A LA MODERNIDAD
Guillermo FOLGUERA 1,
Julieta SCHACHTER 2, Nicolás FERNÁNDEZ LARROSA 3 y Alicia
MASSARINI 1
1. GIBE. Dpto. Cs. Biológicas,
FCEyN, UBA. 2. Instituto de Investigaciones Bioquímicas, Fundación Campomar. 3. Centro
Nacional de
Referencia para el SIDA (CNRS), Buenos Aires, Argentina.
A lo largo de la historia, las concepciones predominantes acerca de la naturaleza
han ido cambiando. Tanto el modo de observar como los objetivos de la indagación,
están condicionados por el pensamiento dominante de cada época,
por el contexto social, político y religioso. El trabajo analiza los
principales cambios en la percepción de la naturaleza, en relación
con el pensamiento evolutivo, desde el siglo XVII al XIX. En esta etapa la Fe
deja lugar a la Razón. Los naturalistas empeñados en descubrir
símbolos divinos en su entorno, comienzan a permitirse una interpretación
metafórica de los textos sagrados. Aunque Cuvier reincidirá en
la búsqueda de explicaciones sobrenaturales, postulando su teoría
de catástrofes y múltiples creaciones, contribuirá notablemente
a delimitar el objeto de estudio de la biología. El estudio comparado
del interior de los seres, sustentó los conceptos de organización
y vida y con ellos el reconocimiento de la capacidad de cambio y de las relaciones
de parentesco. Mientras el poder de los representantes de Dios comienza a ser
disputado por la figura del Rey, se consolidan nuevos grupos sociales, con los
que las teorías de Buffon y Lamarck expresan sus vínculos. En
tiempos de cambio las teorías científicas debían reflejarlo,
sea como degradación en las teorías de Buffon, o como progreso
en el transformismo de Lamarck. Sin embargo, esta mirada no admite transformaciones
abruptas o azarosas, manifestándose el cambio como gradual y continuo.
Posteriormente, Darwin formula una nueva explicación, que, tomando a
Malthus, amplía la mirada del individuo a toda la población, al
mismo tiempo que incorpora la intervención del azar y rompe con el finalismo,
aunque persiste en la concepción gradual y continua del cambio biológico.
Ello, junto con la idea de progreso preponderante en la época, sustentó
el Darwinismo social, doctrina adoptada para justificar las desigualdades sociales
existentes. Así, se concluye que las diferentes teorías evolutivas,
han sido gestadas en un contexto social, político y religioso que las
ha condicionado desde sus orígenes.
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