EL CONSEJO NACIONAL
DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS Y TÉCNICAS: UNA INSTITUCIÓN,
DOS MODELOS ORGANIZATIVOS
María CALDELARI
Secretaría de Extensión
Universitaria, UBA, Buenos Aires, Argentina.
La creación del
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET),
en 1958, significó la creación de una instancia institucional
que aspiraba a crear las condiciones adecuadas para el desarrollo de la investigación
científica y tecnológica en la Argentina. Desde su creación
y hasta 1976 el Consejo fue organizado y dirigido por científicos organizados
en un directorio, asesorado por comi-siones disciplinares cuya función
estaba ligada a la selección y evaluación de becarios, investigadores
y proyectos de investigación. Dada la forma que asumió la promoción
científica -estructura de becarios, carrera de investigador y financiamiento
de proyectos de investigación- la composición del directorio
y de las comisiones revistió una importancia estratégica para
la competencia entre las diversas disciplinas y los intereses representados
por cada una de ellas. Es interesante señalar que los subsidios de inves-tigación
se concedían en forma individual y que el lugar institucional reconocido
y privilegiado por el Consejo era la Universidad Nacional. De tal manera se
fortaleció la investigación en la Universidad y que-dó ligada
la investigación y la docencia. A partir de 1966, y dados los conflictos
que plantearon al CONICET las renuncias de muchos de los investigadores a sus
cargos universitarios, comenzaron a esbozarse otros proyectos organizativos
que hasta 1976 no prosperaron. Si hubo cambios institucionales externos como
la creación de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la
cual pasó a depender la ins-titución, pero ésta no se modificó
en su funcionamiento interno. Los cambios organizativos de 1976 significaron
una ruptura a lo que hasta esa fecha venía constituyéndose como
una tradición de la comunidad científica. Son dos los aspectos
a relevar, la creación de institutos dependientes del Consejo y la aparición
de una nueva figura en el campo, la del gestor científico. El objetivo
de la presente comu-nicación es avanzar en la descripción de estos
dos modelos organizativos, dando cuenta, hasta donde sea posible, de la transición
de uno a otro.
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