"ANTIVIVISECCIÓN"
Y LA INTERVENCIÓN PÚBLICA DE
LA LIGA ARGENTINA CONTRA LA VIVISECCIÓN
EN LOS AÑOS 30.
SENTIMIENTO FEMENINO VERSUS CIENCIA
Analía E. BUSALA
Departamento de Historia,
Facultad de Filosofía y Letras, UBA. Instituto y Cátedra de Historia
de la Medicina, Facultad de Medicina, UBA, Buenos Aires, Argentina.
Algunos aspectos de la
postura antiviseccionista de los fisiólogos argentinos hasta finales
de la segunda década del siglo XX han recibido un interesante y excepcional
abordaje en la historiografía de la ciencia nacional. Sin embargo, no
existen trabajos que hayan profundizado el origen y desarrollo del movimiento
antiviviseccionista en la Argentina. La presente exposición intenta una
exploración preliminar de la intervención de la Liga Argentina
contra la Vivisección, a través de su órgano oficial, Antivivisección.
El grito de la justicia. También se intenta integrar la polémica
alrededor de la práctica viviseccionista al contexto de aparición
de la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias (AAPC). En
este marco y en consonancia con lo que acontece en el ámbito internacional,
se estudia la formación de la Liga Argentina contra la Vivisección,
fundada y presidida por Rosa Jacod de Pierángeli, que recibe la adhesión
de otros movimientos sociales donde la antivivisección constituye uno
de los íconos contra la opresión. Entre 1930 y comienzos de la
década de 1940 la Liga publica con discontinuidad la revista Antivivisección.
El grito de la justicia, donde la controversia central presentada es el
sentimiento femenino versus la ciencia militarista masculina. Entre otras acciones,
la Liga recurre tanto a los poderes públicos como a los potenciales filántropos
locales para que desistan del financiamiento de la "escuela vivisectora"
que conduce la AAPC. Finalmente se analiza la retórica de las páginas
de Antivivisección, donde el laboratorio del vivisector es concebido
como cámara del terror y altar de la falsa ciencia. Los fisiólogos
Frank Soler y Bernardo Houssay aparecen como los blancos de ataque predilectos
de la Liga, siendo exhibidos por la crítica de Antivivisección
como sucesores nativos del enemigo público número uno del movimiento
mundial contra la vivisección: Claude Bernard.
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