Uno
de los temas que se presentan con mayor frecuen- cia en la filosofía de
la Biología es el de las analogías y diferencias estructurales
entre esta ciencia de la natu- raleza y las consideradas más evolucionadas,
a saber, la Física y la Química. No se trata de las obvias rela-
ciones
entre ellas ni del innegable hecho de que importantes teorías biológicas
poseen una base físico-química. Se trata del análisis comparativo
de la estruc- tura interna de las teorías en estas diversas ciencias y
del status de las leyes, de los principios básicos, de los términos
teóricos y de los métodos en cada una de ellas. No pretenderé
abarcar la totalidad de tal problemá- tica en esta exposición, sino
que me referiré a tres ejemplos específicos que pueden servir
para ilustrar algu- nas características importantes de ese amplio
panora- ma.
Estos temas son: el problema de los universales, el concepto de ley científica
y la estructura de las teorías científicas. El problema de los
universales tiene su ori- gen en la filosofía platónica y fue transmitido
al Occidente medieval por el filósofo romano Boecio. En su formulación
tradicional se expresaba en términos biológicos: ¿existen
las especies como entidades reales o sólo existen los individuos y, en
este caso, las especies son meros artificios lingüísticos?. El debate
filosófico sobre este tema se extendió a lo largo de toda la Edad
Media y, con diversas variantes, reapareció en el siglo XX a través
de la teoría matemática de conjuntos, de los términos teóricos
de la Física y de la taxonomía biológica. Dada la importancia
del concepto de especie en la Biología y, muy particularmente, en la
teoría de la evolución, su estudio y su clarificación poseen
un indudable interés para la filosofía de esta disciplina. En
este estudio puede resultar reveladora una comparación entre el término
"especie" y los llamados términos teóricos de la Física,
tales como "electrón", "masa", "energía".
Los conceptos de ley natural y de ley científica han sido ampliamente
discutidos en la epistemología del siglo XX, y uno de los temas que han
interesado a los filósofos de la Biología es la cuestión
de la existencia de auténticas leyes en esta ciencia o, al menos, de
leyes específicas de la Biología comparables con las de la Física
y la Química. Un análisis cuidadoso muestra que el concepto de
ley natural es sumamente elusivo y muy difícil de caracterizar adecuadamente;
el de ley científica, en cambio, es más accesible pero carece
de la supuesta necesidad que poseerían las leyes naturales, si las hubiere.
En esta exposición se analizan algunos argumentos que han sido propuestos
a favor o en contra de la existencia, en el seno de la Biología, de leyes
específicas comparables a las de la Física y la Química.
Finalmente, el tema de la estructura de las teorías científicas
y sus características en las diversas ciencias naturales, se introduce
tomando como eje central la teoría de la evolución o, más
bien, las teorías evolucionistas. Con referencia a las teorías
evolucionistas de origen darwiniano, uno de los problemas más importantes
que se presentan es el de analizar la posibilidad de que algunas de las supuestas
leyes que la conforman sean en realidad definiciones o tautologías. Este
análisis conduce a estudiar las posibilidades de axiomatización
de las teorías, tanto en el caso de la Biología como en el de
la Física. |