|
RESUMEN
Con esta breve
comunicación se pretende recordar y homenajear modestamente a la figura
del Doctor Santiago Roth, con motivo de celebrarse, el pasado 14 de junio de
2000, 150 años de su natalicio. De origen suizo, llegó a nuestro
país en 1866 y residió en él hasta su fallecimiento, ocurrido
el 4 de agosto de 1924. Roth se dedicó inicialmente a la búsqueda
de objetos de historia natural para museos extran-jeros y desde 1895 se desempeñó
en el Museo de La Plata. Realizó estudios paleontológicos, geoló-gicos
e hidrológicos, descubrió numerosos vertebrados fósiles
y participó en viajes de exploración. Fue además perito
argentino en la cuestión limítrofe con Chile y el primer profesor
de su especialidad en la mencionada institución platense.
Palabras
claves: Santiago Roth, Museo de La Plata, paleontología argentina,
biografía, historia de la ciencia.
ABSTRACT
With this
brief communication the author wishes to remember and pay a modest homage to
Doctor Santiago Roth, with the motive of the 150th anniversary of
his birth, on the 14th of June 2000. Roth was born in Switzerland,
and he arrived in Argentina in 1866 and lived there until his death on the 4th
of August, 1924. Roth initially was in-charge of acquiring and searching for
natural history objects for over-seas museums and from 1895 he worked at the
Museo de La Plata. He undertook investigations in paleontology, geology and
hydrology, discovering numerous vertebrate fossils and participating in different
exploration trips. He also was an argentine specialist in the problem of the
limits with Chile and the first professor in Paleontology at the Museo de La
Plata.
Key words:
Santiago Roth, Museo de La Plata, Argentinean paleontology, biography, history
of science.
BIOGRAFÍA
DE SANTIAGO ROTH
Santiago
Roth (cuyo verdadero nombre era Kaspar Jacob Roth), hijo de Johan Jakob Roth
y Ursula Tobler, nació el 14 de junio de 1850, en Herisau, capital del
cantón de Appenzell Ausser Rhoden, al este de Zürich, en Suiza.
En 1860 se instaló con su familia en la ciudad de Saint-Gall, al norte
de Herisau y mientras asistía a la escuela se relacionó con el
Doctor Bernhard Wartmann, director del museo local, quien lo estimuló
para que se dedicara a coleccionar "objetos de historia natural".
Llegó con su familia a la Argentina en 1866, cuando nuestro país
se encontraba involucrado en la guerra con-tra el Paraguay que tuvo lugar entre
1865 y 1870. A su arribo, la familia Roth, que por cierto era bastante numerosa,
se estableció en Baradero, localidad próxima a la costa del río
Paraná, en la provincia de Buenos Aires, una región por entonces
habitual para el afincamiento de inmigrantes, particularmente de suizos y alemanes.
Sintiendo
desde su infancia atracción por el estudio de la naturaleza e iniciándose
como coleccionista de insectos en su país natal, llegó en la Argentina
a ser un entusiasta y valioso cultor de la geología y la paleontología
local. En esencia autodidacta, Santiago Roth logró obtener una formación
basada en su propia observación y complementada con la lectura de toda
aquella obra especializada que caía en sus manos.
Para
1870 ya había comenzado con sus exploraciones y las colecciones de fósiles
y plantas que lograba reunir las enviaba a museos de Suiza (como por ejemplo
al de Saint-Gall), pues se podría decir que la venta o el obsequio de
especímenes a museos extranjeros era por aquellos tiempos algo bastante
habitual. Más tarde, en 1871, se radicó en Pergamino, provincia
de Buenos Aires, donde vivió por varios años, alternando sus actividades
de naturalista con su oficio de tabalartero, y en 1873 se casó con Elizabeth
Shütz, una joven maestra suiza.
Según
cuenta el Doctor Luis María Torres (1878-1937), siguiendo los consejos
del sabio Carlos Germán Conrado Burmeister (1807-1892), quien era director
del Museo Público de Buenos Aires, Santiago Roth decidió extender sus
exploraciones por la Cuenca del Plata, realizando importantes descubrimientos paleontológicos. Una de las colecciones que logró formar, integrada
particularmente por xenartros fósiles, la vendió en 1878 al Doctor Lausen, acaudalado danés establecido en Buenos Aires, el cual a su vez
la cedió al Museo de la Universidad de Copenhague (Dinamarca). Posteriormente
realizó otras colecciones para instituciones de Basilea y Ginebra.
Santiago Roth recorrió
el litoral argentino y la región pampeana, obteniendo valiosos hallazgos
que lo llevaron a vincularse con reconocidos investigadores europeos, así
por ejemplo estableció comunicación con el Profesor Karl Vogt,
de Ginebra, bajo la orien-tación del cual realizaría durante sus
estadías en Europa cursos de anatomía compara-da, geología
y paleontología.
En 1881, al
regreso de un viaje por Europa, Santiago Roth se instaló en San Nicolás,
recorrió la costa del río Paraná y después se dirigió
al sur de la provincia de Buenos Aires. Alternaba por entonces sus excursiones
con breves estadías en ciudades euro-peas a fin de captar la atención
de alguna prestigiosa institución. Así pasó Roth una temporada
en compañía del Profesor Heim de Zürich y visitó distintas
instituciones, entre ellas el Museo de la Escuela Politécnica Federal
y la Sociedad Helvética de Ciencias Naturales.
Santiago Roth
descubrió durante 1881 en Pontimelos o Fortezuelas, cerca del río
Arre-cifes, un esqueleto humano que se encontraba debajo del caparazón
de un gliptodonte (1). Ese hallazgo, conocido como el "hombre de Pontimelos"
constituyó para ese entonces, junto a los descubrimientos de Florentino
Ameghino (1854-1911) en el arroyo Frías, una de las evidencias más
antiguas de la coexistencia de grupos humanos con la megafauna sudamericana
del Pleistoceno y generó lógicamente polémicas en el medio
científico. El mencionado hallazgo de Roth integró una colección
que fue depositada en Ginebra y sobre los restos del "hombre de Pontimelos"
el Profesor Karl Vogt escribió una corta comunicación.
En
1887 la Sociedad Helvética de Ciencias Naturales le otorgó un
subsidio para que pudiera continuar coleccionando en la Argentina y en 1889
el propio Florentino Ameghino en su obra sobre los mamíferos fósiles
de la República Argentina (2) se-ñaló a Santiago Roth como
uno de los coleccionistas de fósi-les más hábiles del país.
Entre los
trabajos de su autoría más importantes se destaca: Beobachtungen
über Entstehung und Alter des Pampas For- mation in Argentinien, su primer
obra, que fue publicada en la Zeitschrift der Deutschen Geologischen Gesellschaft
de Berlín, en 1888 (3). En esa obra Roth expuso su idea de que el loess
pampeano era básicamente tierra vegetal fósil, siendo parti-
dario
del origen eólico para tales depósitos.
Entre 1890
y 1892 Santiago Roth recorrió las provincias de Entre Ríos y Corrientes,
y posteriormente la Patagonia (especialmente los territorios de Río Negro
y Neuquén) en compañía del Doctor Florentino Machon, quien
había sido comisionado para efectuar investigaciones en la citada región.
También exploró gran parte de las provincias de La Pampa, Córdoba,
Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.
Con
el pasar del tiempo sus expediciones tuvieron mayor alcance. Los descu-brimientos
que realizó, particularmente en la Patagonia, lograron captar la atención
de Francisco Pascasio Moreno (1852-1919), quien en 1895 le ofreció suceder
al suizo Alcides Mercerat en la jefatura de la Sección de Paleontología
del Museo de La Plata (1895-1906). Posteriormente ocupó los cargos de
director de la Escuela de Ciencias Geológicas (1906-1907), jefe de la
Sección Geología (1907-1913) y en 1919 fue nuevamente jefe del
Departamento de Paleontología que luego se dividió en dos: Invertebrados
y Vertebrados, manteniendo Santiago Roth la dirección de este último.
Los distintos cargos obedecen a variaciones en la organización interna
del Museo de La Plata, al cual en definitiva Roth perteneció desde 1895
hasta su muerte. Tras las pobres contribuciones que efectuó su antecesor,
Alcides Merce-rat, y el fugaz paso de Florentino Ameghino por el Museo de La
Plata (1886) en-contramos en la figura de Santiago Roth al gran promotor de la
paleontología de vertebrados y primer profesor de paleontología
de la institución platense.
Como parte
de su actividad en el Museo de La Plata, Roth se empeñó en el
montaje y el mantenimiento de las salas de paleontología, las cuales
llegaron a tener la mejor exhibición de mamíferos fósiles
suda-mericanos. Para el montaje de los esqueletos en particular tomaba todos
los recaudos, asegurándose que los mismos presentaran las posturas que
debieron adoptar en vida los extintos animales (4). No sólo dirigió
el montaje de esqueletos de mamíferos fósiles en el Museo de La
Plata, sino que también lo hizo en museos europeos.
Santiago
Roth y Carlos Ameghino (1865-1936) fueron rivales en la búsqueda y exploración
de yacimientos fosilíferos, pues se encontraban involucrados en el conflicto
que mantenían desde 1887 Florentino Ameghino y
Francisco Pascasio Moreno.
Esta competencia pudo haber sido beneficiosa en alguna medida si to-mamos en
cuenta la cantidad de vertebrados fósiles descubiertos, pero perjudicial
en cuanto a que la misma generó el ocultamiento de datos acerca de la
ubicación de los yacimientos, proporcionando para los revisores referencias
poco claras, tal como lo señaló el reconocido paleontólogo
norteamericano George Gaylord Simp-son (1902-1984), e incluso provocando el actual
desconocimiento de la ubicación de algunos de los yacimientos trabajados
por Santiago Roth y Carlos Ameghino
(Reig, 1962; Bond, 1999). Como ejemplo vale
la pena mencionar el caso de algu-nos yacimientos situados al norte de los lagos Musters y Colhue Huapi cuyos nombre aparecen invertidos en las notas tomadas
por Roth.
Como bien
señala Osvaldo A. Reig (1962: 82): "Si se tienen en cuenta las condiciones
de desarrollo de las actuales provincias patagónicas de Chubut y Santa
Cruz en ese entonces, se podrá advertir que la empresa de Carlos Ameghino
y las expediciones simultáneas de Roth, revistieron contornos de epopeya,
quizás sólo igualadas por expediciones paleontológicas
como la que Grande dirigió, cinco lustros después, al Gobi y la
Mongolia Interior". También cabe destacar al respecto las palabras
empleadas por el Doctor Luis María Torres (1927) "Puede afirmarse
que comparte (refiriéndose a Roth) con los hermanos Ameghino el honor
de haber iniciado la exploración efectiva del país en sus relaciones
con las cuestiones geológicas y paleontológicas, comprendidas
con el criterio de aquellas escuelas y autores del siglo pasado" (5).
Contemporáneamente
con las expediciones de Santiago Roth y de Carlos Ameghino también se
realizaron las de la Universidad de Princeton dirigidas por el paleontólogo
John Bell Hatcher (1861-1904) a Santa Cruz (1896-1899) durante las cuales se
reunieron valiosas colecciones que fueron estudiadas por William Berryman Scott
(1858-1947) y William John Sinclair (1877-1935). Otra de las intervenciones
extranjeras en el desarrollo local de la paleontología por aquellos tiempos
fue propiciada por André Tournouër y Albert Gaudry (1827-1908) en
estrecha colaboración con los Ameghino. Comisionado por el Muséum
National d’Histoire Naturelle de París y el gobierno francés,
André Tournouër realizó por el año 1900 varias expediciones
a la Patagonia. También se deben mencionar al respecto la visita de Cayetano
Rovereto (1893-1975) quien realizó una revisión de las faunas
del Plioceno, la expedición a la Patagonia del norteamericano Frederic
B. Loomis entre 1911 y 1912, y ya más tardíamente las expediciones
que Elmer Riggs (1869-1963) realizó para el Field Museum de Chicago entre
1922 y 1924 obteniendo importantes colecciones que fueron estudiadas por el
propio Riggs y por Bryan Patterson (1909-1979).
Al
igual que los Ameghino, Santiago Roth pensaba que varios de los mamíferos
por él hallados habían sido contemporáneos de los dinosaurios
(6), un error gene-rado debido a que los estudios sobre las formaciones geológicas
de la Patagonia eran aún incipientes. No obstante Roth encontró
yacimientos continentales del Cretácico portadores de restos de dinosaurios
y otros tetrápodos fósiles que fueron estudiados por los paleontólogos
Arthur Smith Woodward y Friedrich von Huene (7). Así por ejemplo Woodward
describió en 1896 (8) dos cocodrilos cre-tácicos: Notosuchus
terrestris (en base a 20 ejemplares coleccionados por Santiago Roth)
y Cynodontosuchus rothi (9) (en base a un fragmento de la región
preorbitaria). Posteriormente el mismo autor dio a conocer en 1901 (10) otros
de los hallazgos que realizara Santiago Roth en afloramientos cretácicos,
entre ellos los fragmentos del cráneo y la mandíbula del primer
dinosaurio terópo-do registrado en América del Sur, al cual denominó
Genyodectes serus, una ser-piente cretácica de la margen
sur del río Neuquén a la que denominó Dinilysia patagonica,
y materiales de una tortuga cretácica dada a conocer por Ameghino como
Miolania argentina en una breve comu-nicación de 1899 (11).
Entre
enero y junio de 1896, Santiago Roth participó como geólogo en
una comisión exploradora integrada por los ingenieros topógrafos
Eimar Soot y Adolfo Schiörbeck, y el ayudante Juan M. Bernichan. La comisión
se dirigió por los ríos Negro y Limay hasta Collon-Curá.
Luego Roth y Soot recorrieron el río Caleufú y siguieron sus afluentes.
Las observaciones geológicas obtenidas por Roth en ese viaje fueron publicadas
en 1898 (12).
En septiembre
de 1896 fue designado por Moreno como perito argentino en la cuestión
limítrofe con Chile. En 1900 la Universidad de Zürich le concedió
el título de Doctor en Filosofía y por esa misma época
ingresó como miembro de número a la Comisión Internacional
de Geología, con sede en New York.
En 1903 Roth
propuso el término Notoungulata (los ungulados del sur) para un grupo
de mamíferos extintos al cual perteneció el toxodonte (13) y publicó
un trabajo sobre los ungulados sudamericanos (14). También describió
algunos mamíferos fósiles hasta entonces desconocidos (15) y realizó
la descripción en 1904 de los restos de
Mylodon (16), procedentes
de la caverna Eberhardt (situada al sur de Chile), que integran las colecciones
del Museo de La Plata (17). Además, al igual que el Doctor R. Hauthal,
Roth coleccionó invertebrados fósiles que fueron estudiados por
Hermann Friedrich Albrecht von Ihering (1850-1930).
En
el campo de los estudios paleobotánicos el Doctor Federico Kurtz, iniciador
de esta especialidad en la Argentina, sacó sus primeros trabajos en el
Museo de La Plata, y entre ellos el primero publicado en nuestro país
donde se demuestra la presencia de una flora gondwánica y el primer estudio
de plantas fósiles del Liásico procedentes de la localidad de
Piedra Pintada que fuera descubierta por Santiago Roth (Bondesio, 1977).
En 1904 Florentino
Ameghino y Moreno dejaron atrás su enemistad, y así la censura
que prohibía terminantemente la entrada de Florentino Ameghino al Museo
de La Plata (vigente desde 1887) se levantó. Este acercamiento constructivo
permitió que Florentino
Ameghino, por entonces director del Museo Nacional,
pudiera consultar los materiales coleccionados por Roth.
En 1909 Santiago
Roth publicó su trabajo sobre la construcción de un canal entre
Bahía Blanca y las provincias andinas, y sobre la provisión de
agua para varias localidades, entre ellas La Plata. Años más tarde,
en 1916, hizo publicar un estudio del geólogo L. Witte sobre la región
de San Blas, región a la que Roth le encontraba un importante porvenir
económico. También efectuó estudios hidrológicos
en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Tucumán y Buenos Aires,
y fue director de un mapa topográfico y geológico de esa última
provincia.
El 14 de agosto
de 1916 se le realizó un homenaje con motivo de cumplirse el cincuentenario
de su llegada a la Argentina, el mismo fue celebrado en el Museo de La Plata,
institución a la cual Roth le destinó los últimos 29 años
de su vida. En el transcurso del acto -encabezado por Enrique Herrero Ducloux
(1887-1962), Roberto Lehmann-Nitsche (1872-1938) y Samuel Lafone Quevedo (1835-1920),
este último director del Museo- se le hizo entrega de una medalla y un
diploma ilustrado por Jörgenssen con el esqueleto de un toxodonte.
Hasta
poco antes de su muerte Roth continuó viajando por la costa atlántica
bonaerense, Chile y la Patagonia. Así en 1921 -acompañado por
el profesor de geografía física: Doctor Walther Schiller (1879-1944),
el jefe del Departamento de Paleontología de Invertebrados: Doctor Eduardo
Carette y el director del Museo de La Plata: Doctor Luis María Torres-
se dirigió a la confluencia de los ríos Neuquén y Limay,
y recorrió las inmediaciones de General Roca durante los últimos
días del mes de marzo con fondos de una donación efectuada por
la Familia Aguirre. El informe del citado viaje lo escribió el Doctor
Walter Schiller con la colaboración de Roth y Carette.
Entre 1922
y 1923 Roth efectuó algunas excursiones acompañado de los prepa-radores
Bernardo Eugui y Octavio Fernández para verificar observaciones toma-das
en viajes anteriores (1897-1899), rectificando algunas anotaciones de su trabajo
sobre investigaciones geológicas en el norte de la Patagonia (18). Durante
la expedición de 1922 Roth descubrió el esqueleto de un dinosaurio
saurópodo: Neuquensaurus australis (19) cuyo montaje en
una de las salas del Museo de La Plata fue iniciado por el propio Roth y concluido
bajo la dirección de su sucesor, el Doctor Ángel Cabrera (1875-1960)
(Torres, 1930).
Para 1922
el estado de salud de Santiago Roth ya era bastante delicado, no obstante en
1923 junto con el topógrafo F. Domínguez confeccionó una
serie de mapas y modelos topográficos de la región patagónica,
y continuó trabajando hasta su fallecimiento, ocurrido en la casa de
su hijo mayor, en Buenos Aires, el 4 de agosto de 1924.
Notas:
(1) Los gliptodontes
fueron mamíferos xenartros de talla mediana a grande. Algunos posiblemente
superaron las 2 toneladas de peso pero otros no deben haber sobrepasado los
50 kilos. Sus cuerpos estaban protegidos por rígidos caparazones, sin
bandas móviles, formados por placas óseas de origen dérmico
que podían estar o no soldadas entre sí. Sus cabezas y colas estaban
separadamente cubiertas por escudos, el caudal por lo general estaba constituido
por anillos y un tubo terminal. Sus esqueletos, fuertemente modificados para
soportar los rígidos y pesados caparazones, presentaban coosificaciones
de las vértebras cervicales y soldadura de las dorsales, lumbares y sacras
que formaban un tubo anquilosado. Adquirieron una dentición especializada
para la dieta herbívora. Los primeros aparecieron en el Eoceno tardío
y los últimos se extinguieron entre el Pleistoceno tardío y el
Holoceno temprano.
(2) AMEGHINO,
F., "Contribución al conocimiento de los mamíferos fósiles
de la República Argentina", Actas de la Academia Nacional de Ciencias
de Córdoba, 1889; VI: 1-1027 y atlas de 98 planchas, Cór-doba.
(3) ROTH,
S., "Beobachtungen über Entstehung und Alter des Pampas Formation
in Argentinien", Zeitschrift der Deutschen Geologischen Gesellschaft, 1888;
40: 1-375, Berlín.
(4)
Cuando Santiago Roth falleció la colección de verte-brados fósiles
del Museo de la Plata contaba con 36.976 piezas y en las salas de paleontología
se exhibían nume-rosos esqueletos: uno del género Palaeolama,
uno de la especie Macrauchenia patachonica, dos del género
Toxodon, dos de la especie
Megatherium america-num,
dos de la especie Lestodon armatus, uno de la especie
Scelidotherium
leptocephalum, cuatro de la especie
Glossotherium robustum,
uno de la especie Glyptodon clavipes, uno de la especie Glyptodon
re-ticulatus, cuatro de la especie Panochthus tubercu-latus,
uno del género Sclerocalyptus, uno de la especie
Doedicurus
clavicaudatus, uno del género Hapalops, uno del
género Propalaehoplophorus y nume-rosas corazas de gliptodontes:
seis del género Glyptodon, tres del género Panochthus,
dos del género Doedicurus y dos del género
Sclerocalyptus
(Torres, 1924). Además a su muerte en 1924 ya había sido montado
el calco del esqueleto del dinosaurio Diplodocus carnegii (1912)
y estaba en preparación el montaje del esqueleto de
Neuquensaurus
australis. También se encontraban expuestos en una de las salas
dos fémures de más de dos metros de longitud asignados al dinosaurio
saurópodo Antarcto-saurus, que habían sido descubiertos
durante una expedición del año 1920.
(5) Con anterioridad
y en alguna medida contemporáneos a los aportes paleovertebradológicos
de los hermanos Ameghino y de Santiago Roth, se destacaron los de Francisco
Javier Muñiz (1795-1871), a quien podría considerarse el primer
paleontólogo argentino, y los de Carlos Germán Conrado
Burmeister.
Pero tanto los Ameghino como Roth tuvieron un campo de acción mucho más
amplio, extendiendo sus investigaciones geológicas y paleontológicas
a la Patagonia.
(6) ROTH,
S., "Noticias preliminares sobre nuevos mamíferos fósiles
del Cretáceo Superior y Terciario Inferior de la Patagonia", Revista
del Museo de La Plata, 1903; 11: 133-158, La Plata.
(7)
Con la finalidad de que se estudiaran los restos de dinosaurios descubiertos
durante las expediciones que había realizado el Museo de La Plata (parti-cularmente
Santiago Roth), el por entonces director Doctor Luis María Torres efectuó
gestiones para traer al Profesor Friedrich von Huene (1875-1969) de la Universidad
de Tübingen (Alemania). Así fue como el reconocido paleontólogo
llegó al país en agosto de 1923 para trabajar en la institución
platense, realizar expediciones a los territorios de Río Negro y Neuquén
entre 1923 y 1924, y finalmente publicar su obra: Los saurisquios y ornitisquios
del Cretáceo Argen-tino, que apareció en los Anales del Museo de
La Plata en 1929. Friedrich von Huene también estudió los restos
de dinosaurios que se encontraban depo-sitados en el Museo Nacional de Historia
Natural, dando a conocer en su obra anteriormente citada al dinosaurio saurópodo
Antarctosaurus wichmannianus (Torres, 1924).
(8) WOODWARD, A.S., "On two Mesozoic crocodilians, Notosuchus
(genus novum)
and Cyno- dontosuchus (gen. nov.) from the red sandstones of Territory
of Neuquén (Argentina)", Anales del Museo de La Plata, 1896; 4:
1-20, La Plata.
(9) Woodward
dedicó el nombre de la especie a Santiago Roth.
(10)
WOODWARD, A.S., "On some extinct reptiles from Patagonia of the genera
Miolania, Dinilysia and Genyodectes".
Proceedings of the Zoological Society, 1901; 1: 169-184, London.
(11) AMEGHINO,
F., "Las formaciones sedimentarias del Cretáceo Superior y del Terciario
de Patagonia, con un paralelo entre sus faunas mastológicas y las del
antiguo continente", en Formaciones sedimentarias de Patagonia, Obras completas
y correspondencia científica de Floren- tino
Ameghino, 1934; 16: 1-747,
La Plata.
(12) ROTH,
S., "Apuntes sobre la geología y la paleontología de los
territorios de Río Negro y Neuquén", Revista del Museo de
La Plata, 1898; 9: 143-196, La Plata.
(13)
Toxodonte (género Toxodon), un herbívoro de talla
similar a la de un rinoceronte actual, fue el último representante del
Orden Notoungulata. Su peso posiblemente superó la tonelada. Su cráneo
era de gran tamaño (aproximadamente de unos 70 centímetros de
largo) y los incisivos pre-sentaron adaptaciones a un intenso pastoreo, los superiores
eran arque-ados y los inferiores chatos de disposición horizontal y expandidos
late-ralmente. La sección anterior de la mandíbula presentaba el
aspecto de "pala". Los primeros restos fósiles conocidos de
este mamífero los des-cubrió Charles Darwin y los estudió
el paleontólogo inglés Richard Owen.
(14) ROTH,
S., "Los ungulados sudamericanos", Anales del Museo de La Plata, Paleontología,
1903; 5: 1-36, La Plata.
(15) ROTH,
S., "Notas sobre algunos nuevos mamíferos fósiles",
Revista del Museo de La Plata, 1902; 10: 251-256, La Plata. ROTH, S., "Un
nuevo género de la Familia Megatheriidae", Revista del Museo de
La Plata, 1911; 18: 7-21, La Plata.
(16)
Mylodon fue un gran herbívoro con una longitud superior a
los 3 metros, una altura mayor a 1,5 metros y un peso superior a una to-nelada.
Su cráneo presentaba los premaxilares convexos y proyec-tados hacia delante,
los cuales se unían por sus extremos con los nasales a través
de un arco óseo dispuesto en forma vertical. Tenía en el maxilar
superior como en el inferior ocho molariformes. Tam-bién, al igual que
Glossotherium, poseía osteodermos (numerosos huesillos
que se encontraban embebidos en su grueso cuero). En el interior de una cueva
de la provincia de Magallanes, en Chile, se ha-llaron cueros, desechos fecales,
pelo y huesos con tejido muscular adherido que fueron atribuidos a la especie
Mylodon listai. La preservación de dichos restos fue posible
gracias al caso poco frecuente de la momificación. Mediante la datación
con el método de radiocarbono se pudo conocer que la antigüedad
de los restos era de unos 11.000 años. Según algunos especialistas,
la especie Mylodon listai no es una especie adecuadamente establecida
y sus diferencias morfológicas con
Mylodon darwini son
dis-cutibles. Los primeros restos fósiles conocidos de este mamífero
los descubrió Charles Darwin en las in-mediaciones de Bahía Blanca
y los estudió el paleontólogo inglés
Richard Owen.
(17)
ROTH, S., "Nuevos restos de mamíferos de la caverna Everhardt en
Ultima Esperanza", Revista del Museo de La Plata, 1904; 11: 39-53, La Plata.
(18) ROTH,
S., "Investigaciones geológicas en la región norte de la
Patagonia durante los años 1897 a 1899", Revista del Museo de La
Plata, 1925; 27: 146-180, La Plata.
(19) Inicialmente
Richard Lydekker lo denominó Titano-saurus australis en
1893, lo cual fue respetado por Friedrich von Huene, pero con posterioridad
Jaime Powell demostró en 1986 que el material no correspondía
al género Titanosaurus y propuso en su lugar el nombre
genérico Neuquensaurus.
BIBLIOGRAFÍA
SOBRE SANTIAGO ROTH
El Doctor
Santiago Roth dejó, a pedido de Estanislao Severo Zeballos (1854-1923)
y de Roberto Lehmann-Nitsche, unos apuntes autobiográficos. La información
de los mismos ha sido utilizada por varios de sus biógrafos.
ABAD
DE SANTILLÁN, D., Gran Enciclopedia Argentina, Buenos Aires, Ediar Editores,
1956-1964.
ANÓNIMO,
Cincuentenario del Profesor Doctor Santiago Roth 1866-1916, sin fecha, consultado
en la Biblioteca del Museo de La Plata.
BONAPARTE, J.F., Dinosaurios de América del Sur, Buenos Aires, Museo Argentino de
Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, 1996.
BOND, M.,
"Santiago Roth", Revista Museo, 1999; 2 (13): 33-37, Fundación
Museo de La Plata, La Plata.
BONDESIO,
P., "Cien años de paleontología en el Museo de La Plata",
Reseña Histórica, Obra del Centenario del Museo de La Plata, 1977;
I: 75-87, La Plata.
CIAPPA, F.,
"La colonia científica alemana en La Plata, 1906-1945", Todo
es Historia, 1987; 45 (244): 34-45, Buenos Aires.
KRAGLIEVICH,
L., "En memoria del Dr. Santiago Roth, geólogo y paleontólogo",
Physis, 1925; 7 (27): 412-417, Buenos Aires.
MACHON,
F., "Le géologue Prof. Dr. Santiago Roth, 1850-1924", Verhandlungen
der Schweirzerischen Naturfor- schenden Gesellschaft, II Teil, Anhang, 1925; 8:
35-41, Aarau.
PASCUAL, R.,
"Panorama paleozoológico argentino: vertebrados", Physis, 1961;
22 (63): 85-103, Buenos Aires.
REIG, O.A.,
"La paleontología de vertebrados en la Argentina", Holmbergia,
1962; 6 (17): 67-127, Buenos Aires.
SCHILLER,
W., "Santiago Roth", Geologische Rundschau, 1925; 16 (4): 325-327,
Berlín.
SIMPSON, G.G.,
Discoverers of the lost worlds, an account of some of those who brought back
to life South American mammals long buried in the abyss of time, New Haven and
London, Yale University Press, 1984.
TERUGGI, M.E.,
"Cien años de geología en el Museo de La Plata", Reseña
Histórica, Obra del Centenario del Museo de La Plata, 1977; I: 59-73,
La Plata.
TONNI, E.P., CIONE, A.L. y BOND, M., "El estudio de los vertebrados del Cuaternario
en la Argentina, primera parte", Revista Museo, 1998; 2 (12): 17-22, Fundación
Museo de La Plata, La Plata.
TONNI, E.P.
y PASQUALI, R., "El estudio de los mamíferos fósiles en la
Argentina", Ciencia Hoy, 1999; 9 (53): 22-31, Buenos Aires.
TORRES, L.M.,
"Memoria correspondiente al año 1920", Revista del Museo de
La Plata, 1921; XXV: 367-381, La Plata.
TORRES, L.M.,
"Memoria del Museo de La Plata correspondiente al año 1921",
Revista del Museo de La Plata, 1922; XXVII: 1-9, La Plata.
TORRES, L.M.,
"Memoria del Museo de La Plata correspondiente a los años 1922 y
1923", Revista del Museo de La Plata, 1924; 1-49, La Plata.
TORRES, L.M.,
"Memoria del Museo de La Plata correspondiente al año 1924",
Revista del Museo de La Plata, 1926; 1-18, La Plata.
TORRES, L.M.,
"Doctor Santiago Roth (1850-1924)", Revista del Museo de La Plata,
1927 (1925); XXX: 165-169, La Plata.
TORRES, L.M.,
"Memoria del Museo de La Plata correspondiente a los años 1928 y
1929", Revista del Museo de La Plata, 1930; 1-30, La Plata.
WEIGERLT,
G., "Santiago Roth 1850-1924, Ein Berner als Wissenschaftlicher pionier
in Südamerika", Berner Zeitschrift für Geschichte und
Heimatkunde,
1951; 1: 19-39, Berna.
Artículo
publicado en Ágora Philosóphica, Revista Marplatense de Filosofía,
2001.
|