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ARTÍCULO

 

LAS RESERVAS DE LA BIOSFERA Y LA DIVERSIDAD HUMANA

Por Javier CASTROVIEJO BOLÍBAR, 2002.
 
 
Asociación Amigos del Coto de Doñana, Sevilla, España.
 

La pérdida de Biodiversidad y del patrimonio natural es, desdichadamente, un hecho bien documentado y ya generalmente admitido, que tiende a incrementarse, a pesar de la atención creciente que se le presta y las medidas de todo tipo, adoptadas por organismos internacionales, nacionales, administraciones di-versas y la propia sociedad civil.

La cumbre de la Tierra Río 92 y sus revisiones en Río +5 y Río +10 que se celebrará en breve, los convenios internacionales de Cambio Climático, Biodiversidad, Lucha contra la Desertificación, Tráfico de Especies Amenazadas (CITES), Conservación de Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR), así como las miles de normas ambientales de la UE y la polémica por la actitud de los Estados Unidos respecto al protocolo de Kyoto sobre emisiones a la atmósfera, ilustran la importancia y la trans-cendencia que hoy han adquirido las cuestiones ambientales y el uso sostenible del patrimonio natural.

El debate generado alcanza a la Economía, la Ciencia, la Cultura, la Política y por supuesto, la Ética y la Moral. Al menos se destruye cada año una superficie de bosques tropicales equivalente a la de Bélgica y Holanda juntas. Como este tipo de selvas albergan en torno a un 60 o 70% de las especies de seres vivos del planeta y apenas conocemos científicamente entre un 10 y un 20% de las existentes, podemos comprender el que la extinción de especies, sobre todo desconocidas, se haya vuelto una cuestión de la mayor importancia a nivel mundial.

La ignorancia existente sobre la vida que nos rodea se evidencia por el hecho de que actualmente se han descrito para la ciencia entre 1.300.000 y 1.500.000 de especies de organismos vivos, y se piensa que queda por describir una cifra que, según los especialistas, oscila entre 5 y 100 millones.

El hecho de que la UNESCO, el PNUMA, el PNUD, la FAO, el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, la aparición de la Banca Verde, del movimiento ecologista y departamentos medioam-bientales en casi todos los gobiernos no hace más que ilustrar lo dicho.

La alarma creada y la atención prestada no parecen que vayan, sin embargo, a ser suficientes para detener la gran ola de extinciones que, según la información disponible se ha iniciado ya y que acabará en 25 años con más de la mitad de todas las especies existentes en el mundo. Se trata de una situación sin precedentes porque es la primera vez que algo de esta magnitud será producido por una especie, la humana, que habita el planeta.

Las consecuencias son difícilmente previsibles. Este deterioro ambiental entraña también una pérdida de la diversidad cultural, que abarca una amplia gama de aspectos, desde los intangibles hasta las lenguas, el patrimonio artístico, los usos tradicionales y razas domésticas, y la misma desaparición física de gru-pos étnicos. Justamente las Naciones Unidas incluyen en el concepto de Biodiversidad tanto los aspec-tos biológicos como culturales. España no solamente no es una excepción, sino que su caso evidencia de forma palmaria lo dicho. Ello porque:

  • Somos el país de más alta diversidad biológica de la UE, según recoge la Estrategia Es-pañola para la Conservación y el Uso Sostenible de la Biodiversidad.

  • Hasta hace unos 40 años nuestra Biodiversidad estaba excepcionalmente bien conservada.

  • Por su climatología y diferentes factores socioeconómicos los impactos han sido especial-mente evidentes.

Baste decir que frente a las 9.089 especies de vertebrados terrestres y de aguas continentales y plantas superiores consideradas no amenazadas, ya 1.342 deben incluirse en las categorías de rara, vulnerable, en peligro, extinguidas, insuficientemente conocidas o indeterminadas.

Hoy parece claro que si algo se ha globalizado es la capacidad humana para abusar de la biosfera y destruir la diversidad de nuestro planeta: la destrucción de hábitats con las talas masivas de bosques; la sobreexplotación de la fauna; la polución de aguas, aire y tierra; la erosión; la fragmentación de hábitats y extinción de especies; las grandes obras civiles; el impacto de la minería; el comercio ilícito de fauna y flora o sus productos, no son más que algunas de las muestras de lo que acabo de decir.

Está claro que la conservación de la Biodiversidad y el uso sostenible de la misma son grandes retos de la sociedad actual, y exigen imaginación y nuevas fórmulas, pues los conceptos tradicionales de áreas protegidas y el dejar en manos cuasi exclusivas de las administraciones públicas las cuestiones aludi-das, no son suficientes, como la realidad demuestra cotidianamente. En este contexto urge aprovechar cualquier apoyo y coordinar cualquier esfuerzo que detenga o minimice la pérdida de nuestro patrimonio natural. Así, parece de la mayor importancia incorporar a este empeño la iniciativa privada, el papel de los agentes sociales y del mercado.

En España, aproximadamente el 70% del territorio está en manos privadas y la mayor parte de nuestros ecosistemas y especies más valiosas se asientan en terrenos sujetos a este régimen de propiedad. Basta decir que unos 37.000 cotos de caza están en manos particulares y que no parece posible ni realista enfrentarse al reto de conservar y usar adecuadamente nuestro patrimonio natural sin dar un pro-tagonismo del mayor relieve a los que ostentan la propiedad de más de 300.000 km2 de nuestra patria; guste o no, debemos reconocer que una buena parte de nuestro futuro común está en sus manos. Es in-dispensable por lo tanto buscar fórmulas de cooperación delegando competencias y estimulando iniciativas, y alejándose de cualquier prejuicio para que los propietarios no públicos, sean de la natu-raleza que sean, puedan contribuir en este empeño crucial para nuestro futuro.

La situación esbozada para España es común a otros países y continentes especialmente al americano, y las iniciativas privadas brindan ejemplos alentadores por los resultados obtenidos. La labor realizada por Ducks Unlimited en América septentrional en pro de la recuperación de humedales, por el National Trust británico en pro de su patrimonio, o la labor del WWF, la UICN o del Conservation Conmpetitive En-terprise o del Private Landowners es elocuente. En España contamos con la Dehesa, que en realidad es un modelo a seguir de gestión integrada y uso sostenible, mantenida gracias a la iniciativa privada y una referencia del mayor interés socioeconómico.

Ante la globalización de la destrucción, la diversidad de respuestas ha sido limitada y la eficacia de las puestas en prácticas hasta ahora deja mucho que desear. Debemos mencionar la respuesta dada desde la organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO, que a través de los programas del Patrimonio Mundial y del Hombre y la biosfera (MaB), ha realizado un es-fuerzo serio cara a la situación planteada.

La actualidad y vigencia del programa del Hombre y la biosfera (MaB), que se proyecta a nivel territorial a través de la Red Mundial de Reservas de la biosfera, actualmente constituida por unas 400 de estas Reservas, distribuídas en 90 países diferentes, es evidente. Formulado al final de los 60 tiene como ejes fundamentales la conservación de la dinámica natural, la participación de las poblaciones implicadas en la gestión de las Reservas y el que éstas constituyan fuentes de desarrollo y de beneficio económico pa-ra estas poblaciones. Equipara en importancia a las ciencias sociales con las naturales, introduce la zonificación de las reservas y una evaluación periódica de las mismas. Otro factor sumamente importante y moderno en la conservación de la naturaleza lo constituye la aparición de la economía ambiental, que va consolidándose con una disciplina esencial para el buen uso de la Biodiversidad.

En la actualidad asistimos al nacimiento de un nuevo enfoque, quizás ciencia, integrador en el que participan la Economía, el Derecho y la Biología, que puede y debe jugar un papel de la mayor impor-tancia en el conocimiento y uso de la Biodiversidad.

 
 
 
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