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El
reconocido paleontólogo Dr. José F. Bonaparte (del Museo Argentino
de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia") y un grupo de investigadores
de la Fundación Zoobotánica de Porto Alegre, dirigido por el Dr.
Jorge Ferigolo, realizaron un sensacional descu- brimiento. El mismo consistió
en el hallazgo de restos perte- necientes a cinodontes avanzados en unos afloramientos
ubicados a unos 250 kilómetros al noroeste de Porto Alegre, en las cer-
canías
de Candelaria, Brasil.
El descubrimiento tuvo
lugar en el marco de los estudios pa- leontológicos que se llevan a cabo
como parte de un proyecto conjunto de la ya mencionada Fundación Zoobotánica
de Porto Alegre, del Proyecto Pro-Guaíba del Estado de Río Grande
do Sul y del Consejo Nacional de Pesquisa de Brasil. Un proyecto que tiene por
finalidad conservar las reservas naturales de la cuenca del río Guaiba.
El descubrimiento se efectuó
durante el segundo viaje que los investigadores realizaron a la cuenca del río
Guaiba, en esa oportunidad se encontraron dos fragmentos de pequeños
cráneos. A pesar de que el yacimiento es reducido, tras una minuciosa
búsqueda, se coleccionaron restos de varias mandíbulas, cráneos
(algunos prácticamente completos) y otras piezas del esqueleto.
Estos protomamíferos
hallados en Brasil vivieron durante el Triásico Tardío, hace aproximadamente
215.000.000 de años, mientras que los primeros mamíferos aparecieron
entre 3 y 5 millones de años más tarde.
Los restos hallados evidencian
caracteres de transición entre los cinodontes (reptiles mamiferoides)
y los verdaderos mamíferos.
En los mamíferos
los molares tienen dos raíces que se encuentran bifurcadas y en ocasiones
unidas por una lámina de esmalte, como si no se hubiera completado la
bifurcación. Los protomamíferos recientemente descubiertos tienen
un surco muy profundo de los lados externo e interno, mostrando el proceso de
partición de la raíz, mientras que los cinodontes conocidos tienen
en los molares una sola raíz. Además en el cráneo de estos
protomamíferos se pueden observar caracteres presentes en los mamíferos,
como el frontal que se proyecta en la región orbital y hace contacto
con el palatino o el maxilar que posee una serie de forámenes.
La notable cercanía
entre estos protomamíferos y los mamíferos también se observa
en el número de incisivos, en la sínfisis móvil y expandida,
en la disposición de las cúspides de los postcaninos, en un menor
reemplazo dentario y en una manifiesta diferenciación morfológica
entre "premolares" y "molares".
Los restos hallados pertenecieron
a dos tipos diferentes de cinodontes. Uno al grupo de los ictidosaurios, que
se desviaron de la línea ancestral de los mamíferos y desarrollaron
una muy particular dentición caracterizada por incisivos hipertrofiados,
postcaninos con muchas cúspides en forma de abanico y una oclusión
del tipo ortal. El otro al grupo de los terioherpetóntidos, que serían
los ancestros directos de los primeros mamíferos.
Los descendientes de estos
protomamíferos, de hábitos insectívoros, serían
los triconodontes, un grupo de mamíferos caracterizados por una dentición
con tres, y en ocasiones cuatro, cúspides alineadas en los postcaninos.
Los triconodontes se extinguieron a fines del Cretácico.
Cuando los protomamíferos
descubiertos en Brasil existían había un solo continente denominado
Pangea, el cual más tarde se partió en dos grandes supercontinentes:
Laurasia (al norte) y Gondwana (al sur).
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