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Miguel Lillo nació
el 31 de julio de 1862 en San Miguel de Tucumán. Realizó sus primeros
estudios en una escuela particular dirigida por un ex-religioso y el bachi-
llerato
en el Colegio Nacional, del cual egresó en 1881. No efectuó otros
estudios oficiales.
Su maestro fue el profesor
Federico Schickendants, quien por ese entonces era director de la Quinta Normal
de Agricultura, que dependía del Colegio Nacional. Cuando en 1892 el
profesor Schickendants se ausentó de su cargo, Lillo ocupó la
dirección de la Oficina de Química y mantuvo ese puesto hasta
su muerte.
Por disposición
de la ley nacional 4.416, del 7 de septiembre de 1904, obtuvo el título
de competencia en química.
Aconsejado por su maestro,
Lillo se vinculó con Federico Kurts y con Teodoro Stuckert, y efectuó
un viaje por Europa para conocer los principales centros científicos.
En 1918 se retiró
de la docencia, conservando el puesto de director honorario del Museo de Historia
Natural anexo a la Universidad (fundado en 1915).
Su primer artículo
Flora tucumana, apareció en 1888 y a lo largo de su vida publicó
un total de 23 trabajos. Sus Contribuciones al conocimiento de los árboles
de la Argentina de 1910 y su complemento de 1917 se convirtieron en una
obra fundamental para los estudios dendrológicos argentinos. En parte
esta obra y la influencia de terceros provocaron el distanciamiento entre Lillo
y Carlos Luis Spegazzini (1838-1926).
Como miembro de la Comisión
Nacional de Flora Argentina, designado por el ministro de agricultura, Adolfo
Mujica, Lillo se dedicó especialmente a las Compuestas. Independientemente
abordó además el grupo de las Asclepiadaceas y de las Acantaceas.
Envió numerosos
ejemplares a colegas europeos y norteamericanos, así por ejemplo envió
las Rosaceas a Köhne y a Bitter (a este último también las
Solanaceas), las Violaceas a Becker, las Piperaceas y las Meliaceas a Casimiro
de Candolle, las Compuestas céntricas a Robinson, las Borraginaceas a
Johnston, las Malvaceas a Hill, las Oxalidaceas y las Valerianaceas a Briquet,
y las Gramíneas a Hackel.
Clasificó colecciones
muy valiosas como las de F. M. Rodríguez (de Tucumán, Salta y Misiones),
las de P. Jörgensen (de Catamarca y Formosa), las de E. Dinelli (de Tucumán),
las de S. Venturi (de Tucumán, Chaco, Salta y Jujuy), las de R. Schreiter
(de Tartagal, Oran, El Volcán y otras localidades), y las de L. Castillón
(de Tucumán, Catamarca y Jujuy).
En cuanto a la zoología,
Lillo publicó: Apuntes sobre la fauna de la provincia de Tucumán,
enumeración y descripción de las especies animales indígenas
(en el Boletín de la Oficina de Química, en 1889); Enumeración
sistemática de las aves de la provincia de Tucumán (en los
Anales del Museo Nacional de Buenos Aires, en 1902); Fauna tucumana, aves
(en la Revista de Letras y Ciencias Sociales de Tucumán, en 1905); y
Notas ornitológicas (en Apuntes de Historia Natural, en 1909).
Además en colaboración con el doctor Roberto Dabbene publicó
en los Anales del Museo Nacional de Buenos Aires la descripción de dos
nuevas especies de aves del noroeste de la Argentina.
Estudió los idiomas
necesarios para leer trabajos científicos e intercambiar opiniones con
sus colegas, pero además se interesó por las lenguas indígenas.
Otra de sus ocupaciones
fue la realización de los informes meteorológicos de su provincia,
tan necesarios para los cultivos subtropicales.
Fue
académico correspondiente del Museo de La Plata a partir de 1907 y el
Consejo Académico de la misma institución lo nombró doctor
honoris causa el 14 de marzo de 1914. En 1928 obtuvo el premio Francisco
P. Moreno correspondiente al período 1926-1927. Fue socio correspondiente
de la Socie- dad Científica Argentina (desde el 24 de abril de 1897), de
la Academia Nacional de Ciencias de Cór- doba y de la Asociación
Ornitológica del Plata (desde 1916). También estuvo vinculado
a la Socie- dad Argentina de Ciencias Naturales desde su fun- dación, en
1912.
Tanto en el Museo Argentino
de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" como en el Museo de Botá-
nica
"Juan A. Dominguez" de la Facultad de Farmacia y Bioquímica,
de la Universidad de Buenos Aires, se conservan ejemplares recolectados por
Lillo.
Nunca se preocupó
por hacer numerosas publicaciones pero sí de realizar estudios profundos,
priorizando la calidad ante la cantidad. Acrecentó su biblioteca, organizó
valiosas colecciones, cultivó especies críticas en su quinta,
consultó herbarios de distintas instituciones, efectuó excursiones
para recolectar ejemplares y posteriormente clasificarlos, y se relacionó
con colegas argentinos y extranjeros.
Desde noviembre de 1930
el gran naturalista tucumano sufrió de hipertrofia de la próstata.
Dos meses después fue intervenido quirúrgicamente pero el mal
estaba muy avanzado. Falleció en 1931.
En su testamento declaró
a la Universidad Nacional de Tucumán heredera de su casa quinta, con
los edificios, las colecciones y su biblioteca.
Bibliografía
complementaria:
ABAD DE SANTILLÁN,
D., 1956-1964. Gran Enciclopedia Argentina: todo lo argentino ordenado alfabéticamente,
geografía e historia, topónimias, biografías, ciencias,
artes, economía, industria y co- mercio, instituciones, flora y fauna,
folklore, léxico regional. Ediar Editores, Volumen 1.
CARRAZZONI, J.A., 1998.
Semblanzas y curiosidades científicas argentinas. Orientación
Gráfica Editora S.R.L., pp. 1-191. Buenos Aires, Argentina.
CASTELLANOS, A., 1931.
Miguel Lillo. Physis, 10 (37): 427-431 (bio-bibliografía). Buenos Aires,
Argen- tina.
CASTELLANOS, A., 1932.
Miguel Lillo (bio-bibliografía). Revista de Agronomía, 146: 1-7.
Buenos Aires, Argentina.
COSMELLI IBÁÑEZ,
J.L., 1975. Historia cultural de los argentinos, tomo II. Desde 1852 a la actualidad.
Editorial Troquel, pp. 1-706. Buenos Aires, Argentina.
DIARIOS EL ORDEN y LA GACETA.
5 y 6 de mayo de 1931. San Miguel de Tucumán, Provincia de Tucumán,
Argentina.
FUSTINONI, O. y F. PÉRGOLA.
1995. La Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, su historia, cultura
y ciencia. Academia Nacional de Ciencias, pp. 1-316. (M. Lilo en pp. 129-130),
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HERRERO DUCLOUX, E., 1912.
Los estudios químicos en la República Argentina (1810-1910). Buenos
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HICKEN, C.M., 1923. Evolución
de las ciencias en la República Argentina VII, los estudios botánicos.
Edición del Cincuentenario de la Sociedad Científica Argentina.
Buenos Aires, Argentina.
MOLFINO, J.F., 1948. Miguel
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de Tu- cumán, Argentina.
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SOCIEDAD CIENTÍFICA
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Informativo de la Sociedad Científica Argentina, 21: 1.
TORRES, A., 1958. Lillo.
Vida de un sabio. Universidad Nacional de Tucumán, pp. 1-335. San Miguel
de Tucumán, Provincia de Tucumán, Argentina.
TORRES, A., 1970. Una historia
de Lillo para jóvenes. Editorial Atenas, pp. 1-83. San Miguel de Tucu-
mán,
Provincia de Tucumán, Argentina.
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