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Clemente Onelli nació
en Roma, Italia, en 1864 y llegó a la Argentina en 1889. A los pocos
días de haber llegado a Buenos Aires, conoció a Pedro N. Arata,
quien lo presentó a Francisco Pascasio
Moreno. Fue así como Onelli,
llamado "el más criollo de los gringos", se convertiría
en un cola- borador cercano del Perito Moreno
incorporándose al personal
del Museo de La Plata como explorador naturalista.
A tres meses de haber llegado
realizaba ya sus primeras excursiones hasta Punta Arenas, en compañía
del baquiano Monsieur Poivre, guerrero de un abogado francés que pretendía
proclamarse S. M. Aurelio I, Rey de la Pata- gonia y que se encontraba prisionero
en Chile.
Manejó las lenguas
araucanas y tehuelches casi antes que el castellano. Como bien dice el Dr. José
María Gallardo, Onelli fue "un escritor nato, con una gran versación
sobre literatura clásica y otros conocimientos humanísticos".
Con el auspicio de El Diario,
del cual era colaborador en la redacción, y con el respaldo económico
de Ramón Santamarina y Manuel Láinez, realizó una expedición
al Lago Argentino. Fruto de la misma es su obra Trepando Los Andes, de
1904, donde narra anécdotas de sus vivencias en la Patagonia.
Posteriormente El Diario
lo envió como corresponsal viajero, para que informara sobre los trabajos
de construcción de vías férreas que comunicarían
Bahía Blanca con Neuquén.
En todos sus viajes Onelli
aprovechó para realizar interesantes observaciones y organizar colecciones
de ciencias naturales.
Debido a sus dones y conocimientos
de explorador el Perito Moreno lo convocó como asesor de la Comisión
de límites argentino-chilenos y por el empeño mostrado lo nombró
en 1897 Secretario General de la Comisión Argentina. Fue encomendado
a Santiago para descifrar los telegramas a fin de convenir la entrevista Roca-Errázuriz.
Más tarde, el entonces
Ministro de Agricultura de la Nación, Dr. Escalante, le encargó
que realizara un estudio sobre las particularidades agrícolas y ganaderas
de la provincia de Santa Cruz, ya que Onelli era un gran conocedor de esos territorios
y además había estudiado química agrícola.
Al regreso de su misión
formó una familia y en lo laboral ingresó -por ofrecimiento del
General Roca- a la Dirección de Tierras de la Nación, la cual
tenía por objetivo iniciar la colonización de la Patagonia.
Redactó un pequeño
manual de mineralogía destinado a los programas oficiales de enseñanza,
esto le valió en 1904 el nombramiento de profesor de la materia en el
Colegio Nacional Sur. Poco tiempo más tarde apareció otro de sus
manuales Nociones de geología, en el cual -al igual que en el
anterior- empleaba ejemplos argentinos.
A fines de 1904 el Presidente
Julio Argentino Roca lo nombró director del Jardín Zoológico
de la ciudad de Buenos Aires, cargo que ejerció por veinte años,
hasta su muerte, ocurrida el 20 de octubre de 1924. Onelli instauró en
1905 una segunda época para la Revista del Jardín Zoológico
e inició en ella una serie de notas sobre sus pensionistas. El 24 de
febrero de 1906 nació en el zoológico una elefanta que entusiasmó
a Onelli, pero ese no es el único suceso importante bajo su dirección.
En 1911 le obsequió al Zoological Park de Londres un pingüino, cuyo
envío exigió grandes cuidados. También se ingresaron numerosos
especímenes, entre ellos 32 pingüinos emperador (donación
del capitán de navío Guillermo J. Nuñez), una harpía
americana, búfalos del Congo, facoceros africanos y una jirafa que el
propio Onelli trasladó a pié desde la Dársena Norte hasta
el Jardín Zoológico.
Bibliografía
complementaria:
ABAD DE SANTILLÁN,
D., 1960. Gran Enciclopedia Argentina: todo lo argentino ordenado alfa- béticamente,
geografía e historia, topónimias, biografías, ciencias,
artes, economía, industria y comercio, instituciones, flora y fauna,
folklore, léxico regional. Ediar Editores, Volumen VI., pp. 59-60. Buenos
Aires, Argentina.
ANÓNIMO, 1924. Clemente
Onelli. Nosotros, 48 (185): 259-260. Buenos Aires, Argentina.
CÁCERES FREYRE,
J.B., 1977. Prólogo, pp. 1-11, en Clemente Onelli: Trepando los Andes.
Ediciones Marymar, pp. 1-175. Buenos Aires, Argentina.
DEL PINO, D., 1990. Clemente
Onelli, el italiano sabio que amó la Patagonia. Todo es Historia, 53
(281): 74-94. Buenos Aires, Argentina.
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