
Para los
quichuas, la Pachamama (madre tierra) es la deidad máxima de los cerreros
peruanos, bolivianos y del nordeste argentino. Adán Quiroga comenta que
Pacha es universo, mundo, tiempo, lugar, mientras que Mama es madre. La
Pachamama es un dios femenino, que produce, que engendra.
Según
Rigoberto Paredes el mito de
la Pachamama debió referirse primitivamente al tiempo, tal vez vinculado en
alguna forma con la tierra: el tiempo que cura los dolores, el tiempo que
distribuye las estaciones, fecunda la tierra. Pacha significa tiempo en
lenguaje kolla, pero con el transcurso de los años, las adulteraciones de la
lengua, y el predominio de otras razas, finalizó confundiéndose con la
tierra.
El primero de agosto es el día de la Pachamama. Ese día se entierra en un lugar cerca
de la casa una olla de barro con comida cocida. También se pone coca,
yicta, alcohol, vino,
cigarros y chicha para alimentar a la Pachamama. Ese mismo día se utilizan
unos cordones de hilo blanco y negro, confeccionados con lana de llama
hilando hacia la izquierda. Estos cordones se atan en los tobillos, las
muñecas y el cuello, para evitar el castigo de la Pachamama.